Marisol Garmendia, delegada del Gobierno de Sánchez en Euskadi pide «acabar» con las pancartas y carteles en Euskadi que homenajean a terroristas de ETA, a la vez que su partido, el PSOE, se une sistemáticamente a PNV y EH Bildu en las Cortes votando en contra de las propuestas para erradicar estos homenajes.
Prohibir homenajes a miembros de la banda terrorista ETA vuelve al centro del tablero. En estos años, PNV, PSOE y EH Bildu han coincidido en tumbar en el Congreso las propuestas que buscaban prohibir o sancionar los ongi etorri; hoy se multiplican los mensajes reclamando “mano dura” para retirar pancartas pro-ETA en fiestas de Euskadi. El contraste entre lo votado y lo declarado alimenta la crítica de las víctimas.
En 2021 cayó l PNL del Partido Popular para prohibir estos actos. En 2024, la moción de UPN para “poner fin” a los homenajes fue vetada por PSOE, Bildu, Sumar y resto de socios. Mientras, COVITE registró 466 actos de apoyo a ETA en 2023, 421 actos en 2024 y 168 en lo que llevamos de primer semestre de 2025.
Esta misma semana, finalizadas todas las Aste Nagusia de las 3 capitales vascas, la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, exige al Gobierno vasco “tomar cartas” y acabar con carteles y pancartas. Pero el PSE votó en contra de incorporar un régimen sancionador específico en la ley vasca de Víctimas. La hemeroteca pesa: discursos de dureza sin un marco sancionador claro ni protocolos únicos de actuación.
Muchas declaraciones, pocas acciones con intenciones claras.
