El PNV, comercial político de Bildu
Merece una reflexión que, siendo el PNV un partido amenazado por la pérdida del liderazgo en Euskadi en favor de Bildu, evite realizar una oposición a ese modelo político, económico y social. Por el contrario, los líderes nacionalistas intentan ponerse al lado de los de Otegi como si no hubiera divergencias en temas tan importantes como la energía, la vivienda o los impuestos.
Su cohabitación bajo el protectorado de Sánchez los hace socios de innumerables iniciativas políticas que parecieran chocar con la tradición histórica del PNV y ser, por el contrario, muy propias de formaciones de izquierda que compiten por el incremento del gasto público el intervencionismo más ocurrente y exótico.
En las instituciones vascas, el PNV procura evitar el choque entre formaciones y han amoldado su discurso al que comparten PSOE y Bildu, que los hacen valer en parlamentos y plenos municipales.
La normalización de Bildu liderada por Sánchez para justificar sus pactos con una formación totalitaria, hace que el PNV eluda desenmascarar a una formación que defiende los gobiernos de Cuba y Venezuela, se alinea con Irán y con cualquier otra causa que perjudique al modelo democrático.
Aquí, en Euskadi, Bildu respalda toda clase de movilización que rompa la convivencia, ya sea la vandalización de sedes políticas, sociedades gastronómicas o espacios educativos. En esa situación, el PNV pierde la oportunidad de separarse con declaraciones claras y principios sólidos que sitúen a Bildu y sus sociedades interpuestas fuera de la normalidad democrática.
Por el contrario, no pierde ocasión para desacreditar a las formaciones políticas que están fuera de la órbita sanchista, como hizo recientemente con las declaraciones en las que calificaba al Partido Popular como la “derecha conservadora desnortada y obsesionada con su flanco derecho, cada vez más alejada de posiciones moderadas y cautiva de los postulados reaccionarios”.
Tal vez, sin ser conscientes de ello, la silenciosa normalización de Bildu, junto con la activa descalificación del centro derecha, el PNV se está convirtiendo en un comercial de la izquierda más radical de Europa, dirigida por una camarilla de exterroristas que aspiran a su sustitución en el poder.
La línea emprendida por el PNV convierte a Bildu en una opción centrada que participa en la contención de los peligros que vienen desde la derecha. Viendo la evolución electoral que está ofreciendo Euskadi y la expansión que
Bildu tiene en todo el territorio vasco, cabría una reflexión sobre los regalos ideológicos que el PNV está haciendo a su principal adversario.
Javier Mendoza
