Pradales abraza la diáspora identitaria y olvida a la diáspora del terrorismo
Ya de regreso de Boise y los fastos por los Jaialdi es hora de hacer balance, un balance que a buen seguro harán tanto el gobierno vasco como las distintas fuerzas políticas.
No obstante, lo visto deja la siguiente conclusión: un tercio de la administración vasca se ha desplazado hasta Idaho, en el noroeste de Estados Unidos, con el fin de hermanar, aún más, con el País Vasco a este colectivo de americanos con ascendencia vasca para que, en la medida de lo posible, sigan siendo embajadores de la cultura vasca, de lo que el PNV denomina “cultura vasca”. Resulta evidente que para ello
sobraría esta especie de viaje de fin de curso a costa del erario público y, por supuesto, no tendría que haber mediado interés político por parte del PNV y la parte nacionalista del gobierno vasco que preside Imanol Pradales.
Lo dicho y hecho también nos deja una segunda conclusión: no hace falta recorrer 8700 Km. para encontrarnos con vascos que también forman parte de otra diáspora. Vascos de primera generación que tuvieron que salir del País Vasco para salvar su vida del azote terrorista. A menos de 500 Km. existen unos 200.000 vascos a los que el terrorismo de ETA les obligó a abandonar su País Vasco querido, sus tradiciones, su gente, su cultura, su vida. Es una diáspora invisible para el gobierno vasco.
El ejecutivo de Pradales no se ha preocupado por sus necesidades y por supuesto, por propiciar el
retorno de tanto talento exiliado. E incluso por facilitar el que pudieran votar por su tierra.
Catorce años después de que ETA anunciara el cese definitivo de su acción terrorista, hay muchos vascos a los que dicha banda terrorista expulsó del País Vasco. Se encuentran dispersos por el conjunto de España. Muy cerca y sin embargo muy lejos para este ejecutivo de Pradales que abraza a los 25.000 americanos de origen vasco residentes en Idaho y olvida a los cerca de 200.000 vascos que viven por el resto de España, y que hace poco más de 20 años el terrorismo consiguió echarles de Euskadi.
