PNV y su yenka con la multirreincidencia
El debate sobre la ley de multirreincidencia ha aterrizado en Euskadi con un giro incómodo para el PNV y el Gobierno central. Los jeltzales, que hasta hace nada defendían en antena que “no se puede hacer nada” en los términos reclamados por la oposición, han pasado a admitir que “tenemos un problema con la multirreincidencia” y que “ver a un detenido multirreincidente en la calle a los dos días genera impotencia”.
Mientras tanto, el PP sostiene que su proposición para endurecer la respuesta a los reincidentes ha sido bloqueada 47 veces por la Mesa del Congreso (mañana será la 48), con el aval de la mayoría que sostiene a Moncloa. Los populares han llevado el pulso también al Parlamento Vasco para exigir el desbloqueo inmediato.
La Moncloa, por su parte, se abre ahora a mover la proposición de Junts, parada durante meses por prórrogas, pero sin dar respaldo a la iniciativa del PP que pide una respuesta más nítida frente a los hurtos y estafas repetidos. En la práctica, ni el PNV ni el Gobierno han querido empujar una ley anti-multirreincidencia propia y con calendario cierto.
Lectura en clave vasca: el PNV por miedo a perder la calle da tumbos en este tema, pero sin compromiso; el Gobierno central administra los tiempos; y el único grupo que mantiene una posición inequívoca a favor de la reforma es el PP, que denuncia un bloqueo político en Madrid mientras los reincidentes siguen entrando por una puerta y saliendo por la otra.
