El PNV y sus falsos pellizcos de monja a su socio Sánchez
El PNV lleva años siendo el seguro de vida de Pedro Sánchez en el Congreso. Lo fue durante el caso Koldo, durante la condena al fiscal general del Estado, durante el apagón, durante la caída de los presupuestos. Esta semana los jeltzales han suspendido una reunión con el PSE y han avisado de que su apoyo no es eterno. El motivo: una imagen generada con IA en la que aparecía Aitor Esteban lanzándose a una piscina.
El martes, el decreto de vivienda cayó con 177 votos en contra y apenas 166 a favor. El PNV se abstuvo. La justificación fue jurídica, texto negociado a toda prisa, medidas que no resuelven nada de fondo, pero el clima era otro. El PSE había publicado ese fotomontaje horas antes. Los nacionalistas lo calificaron de «indecente», cortaron el contacto y hoy Maribel Vaquero le dijo a Sánchez en el Congreso algo sin mucho margen de interpretación: «Usted sabrá cómo quiere llegar hasta la convocatoria electoral, si quiere compañía o no, presidente.» Sánchez respondió que sí quería compañía. La legislatura sigue.
El PP Vasco publicó en X la lista de lo que el PNV ha tolerado sin mover ficha: Santos Cerdán en la cárcel, Ábalos en la cárcel, el caso Koldo, el fiscal general condenado, el apagón, la tragedia de Adamuz. Y al final: Un meme contra Aitor Esteban: INDECENTE.
La crítica apunta a algo real. El PNV necesita exhibir músculo en Euskadi, donde compite con EH Bildu y gobierna con el propio PSE. Cada amago de ruptura cumple su función: recordar que el apoyo tiene precio. Pero la factura nunca llega. Si ninguno de los escándalos de los últimos tres años fue suficiente para retirar ese respaldo, resulta difícil creer que el problema sea la foto con IA.
