El Consejero de inseguridad del Gobierno Vasco

Mientras el debate político de lo acontecido en el domingo negro de este pasado 12 de octubre en Vitoria se centra en quién es más antifascista, los vascos permanecen atónitos ante lo dicho por el consejero de inseguridad, Bingen Zupiria: se envió a ertzainas sin preparación a detener los incidentes. Y no pasa nada. Vitoria, dicho también por él, estuvo dos horas patas arriba. Y no pasa nada. Él sigue en su puesto y el Lehendakari Pradales, a imagen y semejanza de lo que su socio Pedro Sánchez hace con los ministros, le respalda sin atisbo de duda alguna.

¿Se imagina que al entrar en un quirófano le dijeran que le va operar un carpintero? ¿Qué cree que debería hacer en ese caso el consejero de sanidad, dimitir o jactarse de ello? Aquí nos dicen que a atajar unos graves incidentes de orden público se envía a ertzainas no preparados y, al parecer, nos parece normal. Dicho así, parecería que el
consejero de seguridad se hubiera convertido en un peligro público. La realidad es que fue así, pero no pasa nada. El PNV ha conseguido adormecer a la sociedad y evitar el debate público.

La falta de médicos dejará ya pronto de ser un problema: luz verde para que nos operen los carpinteros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *