La txosna del PNV: el origen del ataque a la Policia Municipal y la Ertzaintza en las fiestas de Bilbao
Una batalla campal con dos focos, Gogorregi y El Arenal, dejó 14 detenidos y 13 agentes heridos. El primer altercado estalló junto a la txosna vinculada a EGI, las juventudes del PNV.
Una pelea entre dos chicas junto a la txosna Gogorregi prendió la madrugada más violenta de Aste Nagusia. Eran alrededor de las 5:20 horas del domingo cuando las dos chicas comenzaron a golpearse en el entorno de la caseta vinculada a Euzko Gaztedi, las juventudes del PNV.
La reacción del público agravó la escena. En lugar de separar a las chicas o pedir ayuda, numerosas personas se arremolinaron alrededor y las jalearon para que siguieran pegándose, según fuentes del dispositivo policial citadas por El Correo. Una imagen difícil de encajar con los discursos institucionales contra la violencia machista que han acompañado toda la Aste Naguisa.
Los primeros diez ertzainas uniformados se acercaron para frenar la pelea. Recibieron insultos y lanzamientos de botellas. Frente a ellos se concentraban unas 200 personas, por lo que solicitaron refuerzos y trataron de reagruparse mientras continuaban cayendo objetos.
El Departamento vasco de Seguridad confirmó que los agentes tuvieron que protegerse y utilizar material antidisturbios. La intervención movilizó a unos 40 policías, agentes de paisano y efectivos de la Brigada Móvil. Doce hombres fueron arrestados durante este primer altercado, todos acusados de presuntos delitos de desórdenes públicos. La información oficial situó en unas 200 las personas que participaron en los lanzamientos.
Los doce arrestados en este primer foco eran hombres. Cinco tenían entre 15 y 17 años. A uno de los menores ya le constaban tres investigaciones policiales anteriores. Los adultos tenían entre 18 y 34 años; el mayor había sido detenido tres veces e investigado en otras doce ocasiones.
El balance alcanzó así los 14 arrestados. El sindicato ESAN respaldó a los policías y rechazó que estos episodios puedan rebajarse a simples excesos festivos: “Botellazos, insultos y agresiones contra nuestros policías no es fiesta, es violencia”. La organización reclamó tolerancia cero ante los ataques.
