Multirreincidencia: quién aprieta, quién aplaza y quién mira
En Madrid: el PP empuja, el PNV amaga, el PSOE aplaza y EH Bildu rechaza
El Partido Popular ha registrado en el Parlamento Vasco una iniciativa para que la Cámara inste al Congreso a desbloquear de inmediato la reforma del Código Penal sobre multirreincidencia en hurtos y estafas. La ofensiva llega tras un año de parón en Madrid, según denuncia el PP, que habla de un “bloqueo” reiterado en la Mesa del Congreso “hasta en 46 ocasiones”, cifra que atribuye a su propio balance. Los diarios de sesiones y actas parlamentarias acreditan, en todo caso, prórrogas sucesivas de los plazos de enmiendas durante septiembre y octubre.
La propuesta que se quiere reactivar se admitió a trámite en junio de 2024 con el apoyo del PSOE y el voto en contra de Sumar, ERC y EH Bildu. El texto de autoría del PP persigue que los antecedentes por delitos leves cuenten para agravar la respuesta penal cuando hay multirreincidencia en hurtos y estafas. El PSOE anunció entonces enmiendas para ajustar el alcance de la reforma.
En este contexto, cada partido en Euskadi ha fijado su encuadre.
El PP defiende que la ley se ponga en marcha “sin más demoras” para dotar de herramientas a policías y juzgados, y responsabiliza del parón al Gobierno central y a sus socios, con alusión expresa al PNV por su influencia en Madrid.
El PNV ha elevado el tono en las últimas semanas para reclamar que se aborde el fenómeno, pero insiste en hacerlo “sin alarmismos”, manteniendo su papel de socio clave del Ejecutivo central y apelando a un tratamiento integral del problema.
El PSOE (PSE-EE) recuerda que permitió la toma en consideración y que su posición pasa por tramitar y enmendar el texto, subrayando que en esta legislatura la Mesa del Congreso ha prorrogado plazos de múltiples iniciativas también esta por acuerdo mayoritario de sus miembros.
EH Bildu, por su parte, mantuvo en 2024 su rechazo a endurecer el Código Penal en esta materia por considerarlo desproporcionado e ineficaz, línea que la coalición ha sostenido en los debates estatales.
A la espera de que el Congreso mueva ficha, el tablero vasco vuelve a mirar a Madrid: la reforma está viva en términos formales en fase de enmiendas, pero sin calendario para ponencia y comisión mientras la discusión política se desplaza entre la urgencia punitiva que reclama el PP, el impulso sin estridencias que reivindica el PNV, la tramitación con cambios que defiende el PSOE y el no de EH Bildu al endurecimiento penal.
