La instrumentalización del horror
En solo un mes de diferencia el Gobierno de Sánchez ha pasado de subvencionar eventos con participación e incluso victorias con himno hebreo (el Gobierno aportó 336.000 € para el Campeonato de Europa de Descenso en mountain bike en Girona), a boicotear todo aquello que esté representado por el Estado de Israel.
El punto de inflexión de esta escalada hacia el boicot de Israel en España han sido las palabras del presidente Sánchez en su mitin de este fin de semana pasado en Málaga donde alentó y animó a manifestarse poniendo en riesgo un acontecimiento internacional como es La Vuelta a España a su llegada a Madrid. «Nuestra admiración a un pueblo español que se moviliza por causas justas como Palestina»,
El resultado de estas declaraciones fue una imagen dañada de España que pasará a la historia, con altercados y momentos tensos en los que se temió por la integridad de los propios ciclistas y de las personas, familias incluidas, que quisieron acercarse a ver la etapa final.
Las reacciones de todos los partidos políticos no tardaron en llegar. El Partido Socialista, en boca del Delegado del Gobierno en Madrid, Fran Martin Aguirre, definió la manifestación como «protestas pacíficas» y añadió «La libertad también implica el poder protestar y pedir el fin de la violencia». Por otro lado el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo tachó lo sucedido como «Imagen bochornosa. En lugar de ministros alentándolo, el Gobierno debería condenarlo, denunciarlo y evitarlo.»
El resultado de las manifestaciones alentadas por Pedro Sánchez.
22 policías heridos. Los sindicatos policiales criticando las medidas marcadas por el Ministerio de Interior. La UCI señalando directamente a Pedro Sánchez. 9 identificados en las protestas con condenas por «Kale borroka» incluyendo miembros de Hamás y yihadistas.
Todo parece indicar que la sobreactuación de Pedro Sánchez y su gobierno nada tiene que ver con la situación de Gaza sino más bien con la suya, y la sospecha de corrupción que atenaza a su gobierno, a su partido y a su entorno familiar.
