Se han destinado 45,5 millones de euros en cinco años a producciones con audiencias del 2% al 4%, algunas emitidas de madrugada
El modelo de financiación audiovisual impulsado por el Gobierno Vasco ha llevado a EiTB a invertir 45.577.435 euros en los últimos cinco años en películas, cortometrajes y series que, una vez emitidos en la televisión pública, apenas logran audiencia, según ha hecho público hoy el PP Vasco a través de sus redes sociales.
La cifra equivale a un gasto medio superior a nueve millones de euros anuales. Una parte significativa de las producciones financiadas registra cuotas de pantalla de entre el 2% y el 4%, de acuerdo con la documentación a la que se ha tenido acceso.
Datos extremos en varios títulos
Según los datos facilitados por el propio ente público, la película Suro registró una sola visualización. El cortometraje Carnívoro obtuvo un 0% de cuota de pantalla. Otros proyectos financiados con fondos públicos corrieron una suerte similar, sin alcanzar audiencias significativas pese a la inversión realizada.
Un sistema sin revisión aparente
Los datos exponen un patrón: EiTB financia las producciones y posteriormente las programa en franjas horarias de baja audiencia, entre ellas la madrugada. No hay constancia pública de que el fracaso de audiencia conlleve algún tipo de revisión del modelo o de los criterios de selección de proyectos: la ayuda se concede, la obra se emite y el ciclo se repite al ejercicio siguiente.
El Gobierno Vasco defiende estas ayudas como un mecanismo de apoyo al sector audiovisual y de fomento del cine en euskera. Ese objetivo, sin embargo, no aclara por qué una parte relevante de las producciones subvencionadas termina en horarios marginales ni qué mecanismos de control se aplican cuando las audiencias caen al 0%.
Reacción del PP Vasco
«Hay otra manera de apoyar el cine vasco», apunta Ana Morales en su cuenta de X, y acusa al PNV de confundir la política cultural con el amiguismo y reclama poner fin a «el cine sin espectadores que pagamos entre todos los vascos».
Los datos aportados no cuestionan la existencia de ayudas públicas al cine vasco, sino la ausencia de exigencias de resultados, horarios adecuados o rendición de cuentas en un sistema que ha movilizado más de 45 millones de euros públicos en cinco años.
