Leire Díez se negó en 2012 a rendir cuentas ante una AMPA
Una madre del centro escolar Kanpanzar denunció entonces la “desfachatez” de la hoy polémica militante socialista, después de que se le reclamaran explicaciones sobre la gestión económica del aula de dos años.
Una carta fechada en 2012 y enviada desde Portugalete vuelve ahora a situar bajo el foco público a Leire Díez, la militante socialista que en las últimas semanas ha quedado vinculada a distintas informaciones sobre supuestas maniobras para recabar datos sensibles de jueces, fiscales y miembros de la Guardia Civil. El documento, firmado por una “madre preocupada”, denunciaba entonces la actitud de Díez en relación con su papel como representante de una AMPA en el centro escolar Kanpanzar.
Según recoge la misiva, Díez habría sido durante varios años la madre encargada del aula de dos años de la ikastola Kanpanzar de Portugalete. En esa función, siempre de acuerdo con el relato de la carta, se ocupaba de contratar a las monitoras, pasar recibos a las familias y gestionar los pagos correspondientes. La polémica surgió cuando algunos padres comenzaron a recibir informaciones que les hicieron dudar de la gestión económica realizada.
La carta sostiene que desde el AMPA se pidió a Leire Díez que explicara “detalladamente” el estado de las cuentas, petición a la que, según el escrito, se negó en todo momento. También se afirma que la dirección del centro intentó sin éxito que facilitara la información requerida y que el Órgano Máximo de Representación de la ikastola le reclamó que rindiera cuentas. La autora del texto asegura que Díez “no se dignó a presentarse a la reunión”.

El escrito concluía señalando que BIGE, la federación vizcaína de asociaciones de madres y padres, se estaba encargando de una reclamación judicial sobre este “feo asunto”. La carta estaba dirigida a Víctor Gómez Arroyo, exalcalde y antiguo concejal de Vega de Pas, municipio cántabro donde Díez desarrollaba entonces parte de su carrera política y donde llegó a ser teniente de alcalde.
El episodio, más allá de su dimensión local y ya lejana en el tiempo, cobra ahora relevancia por el perfil público adquirido por Leire Díez. La socialista se ha defendido en distintas entrevistas alegando que sus actuaciones recientes respondían a trabajos de investigación periodística y ha negado que altos cargos del PSOE o del Gobierno conocieran sus movimientos. Sin embargo, la aparición de esta antigua carta añade un nuevo elemento al debate sobre su trayectoria y sobre la exigencia de transparencia a quienes han desempeñado responsabilidades públicas o representativas.
