Persisten las dudas sobre la gestión de las vacunas caducadas en Osakidetza
La comparecencia del consejero de Salud, Alberto Martínez, en la comisión parlamentaria dejó más interrogantes que respuestas sobre la administración de vacunas caducadas en Osakidetza y evidenció discrepancias entre la versión oficial y la documentación interna conocida en los últimos días.
El Departamento sostuvo que las dosis caducaron en los propios centros de salud y defendió la actuación posterior del sistema, pero no aclaró cómo pudieron administrarse ni por qué no se detectó antes. Tampoco concretó el momento en que la dirección sanitaria fue informada ni el criterio seguido para comunicarlo públicamente.
Durante la sesión, los grupos de la oposición coincidieron en señalar inconsistencias en la cronología. Entre ellas, el tiempo real de contacto con el laboratorio fabricante, las órdenes dadas a los profesionales tras detectarse el primer caso y las diferentes actuaciones entre centros sanitarios pese a existir la misma instrucción interna.
También se cuestionó que incidencias similares no se comunicaran a los servicios centrales en algunos ambulatorios mientras en otros sí provocaron revisiones generales, lo que abrió el debate sobre si el sistema detectó el problema de forma homogénea o de manera fragmentada.
La portavoz del PP en materia sanitaria, Laura Garrido, pidió aclarar quién tomó las decisiones y cuándo se conoció realmente el alcance del caso, señalando que la confianza en Osakidetza depende de ofrecer una explicación completa.
La comisión concluyó sin depuración de responsabilidades y con la petición de varios grupos de seguir analizando la gestión del incidente ante las dudas aún abiertas sobre el control y la comunicación del episodio.
