Vivienda en llamas: cruce de dardos PNV–PSOE por los alojamientos dotacionales en San Sebastián
Lo que debía ser una foto de unidad frente a la crisis de la vivienda en San Sebastián se ha convertido en un nuevo frente de choque entre los dos principales socios del Gobierno Vasco: el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y el PSOE/PSE-EE. La chispa ha sido el anuncio de cientos de alojamientos dotacionales en el barrio de Riberas de Loiola y la gestión política de esa propuesta en plena tensión habitacional en la ciudad.
El pasado jueves, el lehendakari, Imanol Pradales (PNV), junto al alcalde donostiarra, Jon Insausti (PNV), presentó ante los medios un plan para construir 400 alojamientos dotacionales en un solar de Riberas de Loiola como respuesta a la escasez de vivienda asequible. La intención era utilizar una parcela de titularidad pública para crear oportunidades de emancipación juvenil y alojamiento para personas mayores, un tema sensible en una ciudad con uno de los mercados de alquiler más tensos del Estado.
Sin embargo, ese momento de “buena noticia” duró poco. Al día siguiente, el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso (PSOE/PSE-EE) salió públicamente a criticar duramente el anuncio, acusando al lehendakari y al alcalde de “frivolizar” con la política de vivienda y de “sacarse una foto sin proyecto técnico detrás”. La rueda de prensa de Itxaso, en la que reprochó la precipitación del anuncio y defendió que la vivienda requiere rigor técnico y planificación, se interpretó como un duro desencuentro dentro del propio ejecutivo autonómico.
Itxaso fue más allá: aseguró que había telefoneado personalmente a Pradales para trasladarle su malestar y subrayó que las cifras de 400 viviendas eran un anuncio sin respaldo de proyecto estructurado, algo que, en su opinión, puede dañar la confianza de la ciudadanía mientras enfrentan una crisis habitacional histórica en la ciudad.
La respuesta técnica desde el Departamento de Vivienda no se hizo esperar. Un día después de las críticas, Itxaso presentó un anteproyecto propio para Riberas de Loiola que contempla alrededor de 200 alojamientos dotacionales, la mitad de lo anunciado por Pradales e Insausti, junto con hasta 8.000 m² de equipamientos culturales y comunitarios. El consejero defendió que esta propuesta responde a estudios técnicos previos y que debe abrirse un proceso participativo con vecinos antes de fijar cifras definitivas.
Este cruce de declaraciones ha sentado como un jarro de agua fría en el seno del gobierno autonómico. Desde el Partido Popular vasco han cargado contra ambos socios por “improvisación y descoordinación” entre instituciones y han reclamado explicaciones por la discrepancia en cifras y mensajes sobre un tema tan sensible como la vivienda. Además consideran escuchar a los vecinos de este barrio de San Sebastián que no están de acuerdo con esta operación y que reclaman equipamientos para el barrio.
Más allá del ruido político, la disputa abre un debate más profundo: ¿cómo articular políticas públicas de vivienda que respondan con eficacia a una emergencia social, sin que los cálculos partidistas y las fotos mediáticas interfieran en la planificación urbana y las expectativas vecinales? Los donostiarras, con alquileres cada vez más inaccesibles y una fuerte presión demográfica en el mercado residencial, espera respuestas claras. Las discrepancias entre PNV y PSOE, sin embargo, dejan entrever que el camino para ofrecerlas puede ser cada vez más tortuoso.
